“Iglesias” nos muestra las grandes basílicas romanas como un lugar incierto, a medio camino entre
el espacio histórico, el turístico y el espiritual; inmensos decorados de turismo secular. En las
imágenes que componen esta serie contemplamos el espacio sagrado, vacío y silencioso, en el cual
toman protagonismo las sillas de plástico, amontonadas o extendidas en perfectas formaciones. El
juego plástico de las sillas desplegadas, apiladas, recogidas, etc... actúa, en cierta manera,
como metáfora de las masas despersonificadas que son ordenadas, colocadas y manipuladas a través
de un sistema de rituales y orden jerárquico.
Por otro lado, estas funcionales sillas de plástico ofrecen un fuerte contraste frente al mármol
y la ostentosidad que las rodean, de algún modo parecen subrayar el carácter de representación
de estos espacios.
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